Ciclo Kim Ki-duk. Del 12 de junio al 9 de julio.

lunes, 8 de junio de 2009


La Cinemateca del Caribe exhibirá, a partir de este viernes 12 de junio y hasta el jueves 9 de julio, una retrospectiva del cine de Kim Ki-duk, director surcoreano, reconocido representante de la vanguardia cinematográfica de ese país. Cada semana, una película estará en la cartelera de la Cinemateca, en su sede de Combarranquilla Boston (Cra. 43 No. 63B-77) en los horarios habituales de 4:00, 6:30 y 8:30 p.m. (Los martes no hay función de 4:00 p.m. por realización de cine foros).

La Cinemateca del Caribe sigue poniendo a disposición de sus v
isitantes descuentos en su taquilla, entre los que se incluyen precios especiales para estudiantes y personas mayores de 60 años, así como el valor de sólo $2.000 en las funciones de 4:00 p.m. los lunes y los miércoles. Nunca un cine de tanta calidad, con proyección en 35mm, había sido tan asequible para todos los públicos.

LAS PELÍCULAS
Del viernes 12 al jueves 18 de junio: El Espíritu de la Pasión (3-Iron)

Tae-suk (Jae Hee), un indigente, ocupa temporalmente viviendas cuyos habitantes sabe que están ausentes. Nunca roba ni ocasiona daños en los hogares de sus involuntarios anfitriones. En realidad, es una especie de fantasma que duerme en camas ajenas, come algo de las neveras de esos extraños y retribuye su forzada hospitalidad haciendo la colada o arreglando alguna que otra avería doméstica. Sunhwa (Lee Seung-yeon), que en tiempos fue una hermosa modelo, se ha visto convertida en una sombra viviente por un marido que la maltrata, encerrándola en una casa ostentosa. El destino cruza los caminos de Tae-suk y Sun-hwa, aunque sus existencias están abocadas a no dejar huella en el mundo. Se conocen cuando Tae-suk entre en casa de Sun-hwa, y en seguida saben que son almas gemelas. Como si estuvieran unidos por vínculos invisibles, descubren que no pueden separarse y aceptan en silencio su nuevo y extraño destino.


Del viernes 19 al jueves 25 de junio: Tiempo (Time)
Seh-hee (Park Ji-yun) y Ji-woo (Ha Jung-woo) forman una pareja muy enamorada. Llevan juntos dos años, pero
, a causa del lento discurrir del tiempo, Seh-hee empieza a sentirse ansiosa y preocupada, temerosa de que Ji-woo pudiera cansarse de ella. Por eso se pone histérica cada vez que ve a Ji-woo prestando la más pequeña atención a otras mujeres. Un día sucede lo que ella se temía: Ji-woo no logra hacerle el amor, y sólo lo consigue cuando Seh-hee le propone que se imagine que está con otra mujer. Entonces, Seh-hee se siente ansiosa y frustrada, además de disgustada de que su rostro sea siempre igual y que su aspecto no pueda dar a su compañero una impresión nueva en cada encuentro. Al día siguiente, Seh-hee desaparece. Ji-woo no logra encontrarla y su teléfono móvil siempre está apagado. Mientras Ji-woo sufre por la desaparición de Seh-hee, ella acude en secreto a un cirujano plástico y, aunque el médico intenta disuadirla diciéndole que es hermosa tal como es, Seh-hee cambia su imagen por completo.


Del viernes 26 de junio al jueves 2 de julio: El Arco (The bow)
Un viejo pescador (Jeon Sung-hwan) vive en medio del mar con una muchacha (Han Yeo-reum) a la que recogió cuando era niña. El vie-jo pescador espera que ella cumpla 17 años para desposarla. Mientras tanto, prepara la do
-te, la protege contra los hombres que vienen a pescar a su barco e intentan propasarse con ella. Su única forma de protegerla es disparando con el arco, un arco que también le sirve para adivinar el futuro y como instrumento musical. Un buen día, un grupo de pescadores desconocidos sube al barco, entre los que se encuentra un joven universitario (Seo Ji-seok). El chico y la muchacha se enamoran. El viejo pescador sabe que su sueño ha llegado a su fin.


Del viernes 3 al jueves 9 de julio: Las estaciones de la vida (Spring, summer, fall, winter… and spring)
Un precioso cuento taoísta que nos transporta a un mundo de iconografía oriental, en el que las puertas aisladas en el vacío, el agua
en todas sus formas, los árboles y los animales enmarcan la historia de un aprendizaje que se desarrolla en las cuatro estaciones de la vida y cuyo mensaje es muy claro: el deseo de posesión lleva en sí mismo la destrucción de lo que más quieres. Nadie es inmune al poder de las estaciones ni a su ciclo anual de nacimiento, crecimiento y decaimiento. Ni siquiera los dos monjes que comparten una ermita flotante rodeada de montañas. A la vez que las estaciones se suceden, todos y cada uno de los aspectos de su vida son infundidos y vividos muy intensamente. Esto les hará experimentar momentos de gran espiritualidad y misticismo y otros más movidos y trágicos. Ellos, al igual que todo ser humano, son incapaces de evitar los avatares de la vida, los deseos, el sufrimiento y las pasiones. Bajo la atenta mirada del monje anciano, uno mucho más joven experimenta la pérdida de la inocencia, con la llegada de una mujer a su particular mundo de paz y tranquilidad. La mujer despertará en el joven sentimientos hasta ahora totalmente desconocidos como el amor, los celos, la obsesión, el precio de la salvación y la sabiduría obtenida a través de la experiencia.



EL DIRECTOR

Kim Ki-duk nació en Boghwa, Corea del Sur el 20 de diciembre de 1960. Proviene de una familia de clase obrera y no ha recibido formació
n técnica como cineasta, comenzando su carrera a la relativamente tardía edad de 33 años como guionista y director. De acuerdo a Kim, fue en París donde acudió por primera vez al cine; entre las primeras películas que vio se contaron El silencio de los inocentes, de Jonathan Demme, y Los amantes del Pont Neuf, de Léos Carax, que le causaron ambas una gran impresión. De regreso en su país natal, su recién descubierta afición le llevó a presentarse a varios concursos de guión; en 1993 obtuvo el premio mayor del Instituto Nacional del Guión de Corea del Sur por Un pintor y un criminal condenado a muerte. En 1994 logró la tercera plaza del concurso organizado por el Concejo Coreano de Cine (KOFIC) con Doble exposición, y al año siguiente el premio mayor del KOFIC por Cruce imprudente. Aunque ninguno de estos guiones llegó a rodarse, su éxito le permitió obtener un contrato con Joyoung Films para rodar, en 1996, Cocodrilo (Ag-o), la brutal historia de un grupo de personas sin hogar que viven bajo un puente sobreviviendo a fuerza de astucia y violencia.

A partir de ese momento, con cada nuevo est
reno, Kim Ki-duk es alabado por la crítica y el público por su retrato de personajes difíciles, sus imágenes inesperadas y su mensaje innovador. Suele escoger personajes procedentes del último escalafón de la sociedad. Es capaz de meterse en el corazón de esos personajes y sacar su inocencia a la luz a pesar de las circunstancias más adversas. Su fama ha crecido al tiempo que sus películas han sido escogidas para competir en los festivales internacionales más prestigiosos. Kim Ki-duk se convirtió en un director de gran popularidad.

Autor de una docena de obras a veces altamente experimentales, es distintivo el ritmo pausado de su cine, el fuerte contenido visual muchas veces cruento, el parsimonioso uso del diálogo y el énfasis en elementos criminales o marginales de la sociedad.

Consulte horarios, sinopsis, trailers y valores de taquilla visitando www.cinematecadelcaribe.com

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